El mundo cambia constantemente y estos cambios influyen en todos los ámbitos de la actividad humana.


La antigua costumbre de acumular durante el año las vacaciones, para luego tomarse 20 o 30 días seguidos y descansar, se está perdiendo.


Es cada vez más difícil dejar mucho tiempo el lugar de trabajo, el cuidado de la casa, las obligaciones y los compromisos de la vida cotidiana. Es por ello que se tiende a disfrutar los fines de semanas largos, las mini vacaciones, las escapadas y salidas reparadoras.


Estos cambios, obligan a una correspondiente adaptación a la oferta turística, si pretende satisfacer las nuevas tendencias. Se trata de responder a una diversidad cada vez mayor de exigencias, a lo que los especialistas en mercadeo gustan llamar: la creciente segmentación del mercado.


El hombre urbano o urbanizado se encuentra cada día más comprimido entre el cemento, el estrés, el trabajo excesivo, la sobre comunicación del mundo mediático o las enfermedades de tipo psicosomáticas, por otra parte, intenta cada vez más el reencuentro con el ámbito natural del que proviene, busca ante todo, el modo de romper con la rutina diaria y disfrutar de un entorno saludable al aire libre, haciendo excursiones, montando en bici,  estudiando o haciendo fotografías.


Finalmente, las familias que optan por el turismo en un Camping, tiene mucho en común; por ejemplo: el amor a la naturaleza, el rechazo al turismo en hoteles, a los planes empaquetados de Agencias, a la dependencia de restaurantes a la hora de comer etc.


Más allá de las modas, siempre pasajeras, es posible suponer que esta tendencia se ha incrementado en los últimos años.


La vieja idea de que todos los turistas que hacen camping, son de target o categoría inferior a quienes eligen otros modos de alojamiento, no se compadece con la realidad actual. Basta observar los sofisticados equipamientos de muchos campistas, los nuevos vehículos 4 x 4 con los que viajan y su creciente demanda por éstas en camping con infraestructura cada vez mejor, para advertir que aquella no es correcta.


En cuanto a los campings ya conocidos que mejoraron año tras año, se multiplican los nuevos, de menores dimensiones y en lugares de espectacular belleza. Además ofrecen una diversificada gama de servicios y asegura una interesante renovación del turismo en camping en todo el país.


En estos tiempos en que se respiran aires ecológicos, tal vez no son tantos los que conocen el placer de encender un fogón y quedarse simplemente a escuchar y mirar en silencio, el fuego, o dormir bajo las estrellas o bajo la luna en una noche clara.

 

 

Porque además, el campismo permite y exige entrar en contacto con las otras personas, aprender a compartir alegrías y esfuerzos, y a adaptarse a vivir con lo que se tiene a mano, ayudando a ver qué cosas son realmente importantes.



 

RECETAS PARA PICNIC O PARA UNAS VACACIONES DE CAMPING.

 

Lo importante en estos casos es pensar en las instalaciones en las que nos vayamos a mover, los utensilios que vamos a poder utilizar y si tendremos elementos de conservación. Para eso es bueno revisar, antes de decidirnos por un destino, la oferta disponible que tiene el mismo. Tanto para camping en el interior, como para camping en la playa, suele venir bien consultar la información disponible sobre las instalaciones y servicios con las que vamos a contar.

 

Cuando no vayamos a contar con nuestra nevera habitual y otros electrodomésticos de nuestra cocina, lo mejor es pensar en recetas que se puedan conservar en buen estado durante unos días, aunque sea solamente con una nevera portátil y unos bloques de hielo, para evitar las posibles intoxicaciones y otros problemas.

 

Para llevar a la playa, por ejemplo, empanadillas. Las haces fritas o en el horno y al tupper y ya están listas para consumir. 

 

También me puedes llevar a la playa o a la piscina un frasco bien cerrado, o un termo relleno de refrescantes gazpachos y salmorejos.

 

Otra buena posibilidad para ir a la playa es preparar ensaladas, que llevaremos en un tupper  sin aliñar, lo que haremos justo en el momento de servir. Aquí podéis utilizar lechugas y tomates frescos a comprar en el supermercado del camping o el pueblo en donde estés y utilizar latas de conserva para el resto, como por ejemplo, atún, maíz, pimientos rojos, aceitunas, etc.

 

Lo mejor es que verifiquéis la información de las instalaciones disponibles que tiene cada camping en la playa que estés considerando visitar, para aseguraros de que tiene un supermercado donde comprar hielo, y si tiene donde enchufar alguno de los aparatos que queráis utilizar y así evitéis riesgos y sorpresas.

 

En cuanto a los pescados, los tengo retirados de las preparaciones a llevar, por miedo a los riesgos alimentarios. Prefiero pedirlos en las comidas que haga en restaurantes o chiringuitos, porque si estoy en la playa donde sé que van a prepararlos con pescado local y fresco.

 

Es diferente el tema de las carnes. Uno de los platos que más llevamos cuando salimos unos días y vamos a estar en un camping, un apartamento o casa rural y hasta lo hemos usado para un viaje en barco de vela, son las carnes asadas. 

 

 

Tened mucho cuidado con los alimentos que lleven huevo o cebolla como por ejemplo una tortilla de patata, ya que es frecuente en verano enterarnos de casos de legionella y otras intoxicaciones como consecuencia de la fermentación de estos productos. De la mayonesa, ni hablamos, utilizad solamente mayonesa industrial envasada de vuestra marca preferida.

Consejos para viajar con tus hijos y no perder la cabeza

Salir de vacaciones con tus hijos, bebés o adolescentes, es una oportunidad para crear entrañables recuerdos familiares. Sin embargo, el camino de ida y vuelta hacia tu destino, así sea en avión o en auto, puede ser un recuerdo que quisieras olvidar.

“Los niños pueden desesperarse y estar de malas cuando viajan, lo que provoca que los padres también estén de malas y que el viaje se vuelva desagradable”, dijo Eileen Ogintz, quien escribe una columna semanal sobre viajes familiares llamada “Taking de kids” (“Llévate a los niños”) y tiene una revista del mismo nombre.

En esta ocasión, nos comparte sus estrategias para lograr que los viajes en auto y avión sean tolerables, e incluso agradables para todos.

Si viajas por tierra, haz paradas

Si te diriges al lugar de destino en auto, Ogintz recomienda hacer paradas cada dos o tres horas para contrarrestar la sensación de encierro que se produce en esos trayectos. Haz que las paradas sean divertidas: intenta hacer un picnic, aunque sea en las bancas de un área de descanso, o pasa un tiempo en los juegos del parque. Otra idea es visitar algún punto de interés que quede de paso, por ejemplo, un faro.

Aprovecha el tiempo para estrechar lazos

Considera tu viaje como una oportunidad para pasar tiempo y conectarte con tus hijos, dice Ogintz. En viajes por tierra, escuchen audiolibros que toda la familia disfrute, tomen turnos para escoger canciones o prueben con juegos típicos como “veo, veo”. Durante los viajes en avión, jueguen cartas, utilicen el sistema de entretenimiento de la aeronave o lleven una tableta para jugar videojuegos.

Aprender y escribir

Haz que tus hijos se interesen por el lugar que visitarán, vean una película o comprarles un libro sobre el lugar. Ogintz, por ejemplo, tiene una serie de libros de viaje para niños sobre las ciudades más importantes de Estados Unidos y hay opciones para otras partes como A Walk in London de Salvatore Rubbino, una novela para niños de 5 a 8 años que describe lugares importantes en la capital inglesa.

Durante tu viaje, compren postales de lo que vean, y durante el viaje de regreso a casa que tus hijos escriban detrás de cada postal qué es lo que más recuerdan de ese lugar.

Provisiones de comida

Nunca subestimes el poder de la comida como entretenimiento, dice Ogintz, quien sugiere llevar comida especial que tus hijos no coman con regularidad, como paquetes pequeños de sus dulces favoritos. Los minibagels, junto con recipientes de queso crema o mantequilla de maní con chocolate, también son un éxito con los niños.

Permite las pantallas, con moderación

 

Podemos pasar demasiado tiempo frente al televisor o la tableta. “Es verdad que mantener a tus hijos frente a una pantalla puede parecer como una solución sencilla para mantenerlos ocupados, pero se van a cansar”, dice Ogintz por lo que aconseja establecer límites para utilizar los aparatos electrónicos. Una idea puede ser permitirles ver un episodio de un programa de televisión y después tomar un receso de una hora antes de ver otro episodio.

COMO ESTAN CONSTRUIDAS

La base de una caravana, normalmente es un bastidor de acero galvanizado, ultra aligerado el cual lleva uno o dos ejes centrales, dependiendo del tamaño, y una rueda jokey en la parte delantera.

Hoy día las mejores marcas de caravanas utilizan el bastidor Alko junto con su último avance que es el eje delta y por supuesto con el estabilizador de la misma marca.

Sobre el bastidor se coloca el suelo, construido en panel de sándwich, que consta de una capa de madera contrachapada muy fina que se pinta con pintura impermeabilizante, unos listones de madera entre los que se coloca poriestireno de alta densidad, otra capa de madera contrachapada, esta de mayor grosor y por ultimo el suelo que vemos en nuestra caravana que suele ser de sintasol. La primera capa de madera es muy fina con lo que como mínimo cada dos o tres años es recomendable de repintar con pintura impermeabilizante, para asegurarnos de que nuestra caravana dure muchos años.

Las paredes están construidas de una forma parecida, dependiendo del acabado, aluminio por el exterior ,"en algunos casos, polyester", listones de madera en el interior con poriestireno de alta densidad, "si tenemos la oportunidad de tocar este poriestireno, contra mas duro sea mejor fabricada esta nuestra caravana" una capa de madera contrachapada muy finita y por ultimo papel pintado, vinilo o chapado de color madera, las de gama alta si están chapadas, las de gama baja solo es un vinilo pegado que simula el color de la madera.

En la mayoría de las caravanas los muebles, la mesas, los arcones incluso los tabiques separadores, están construidos con tablero atamborado para aligerar peso, luego son chapados o laminados con vinilo para simular el color de la madera.

 

De todas maneras, esta no es una regla general ya que hay caravanas en las que la construcción no es con paneles sándwich, si no que están construidas con un armazón de acero galvanizado, polyester por fuera, entre medias del armazón de acero tienen el poriestireno y por dentro están terminadas en madera o polyester, este es el caso de las caravanas Eriba Tuning, son unas caravanas de techo elevable que ofrecen poca resistencia al aire por su baja altura, lo que nos lleva a un ahorro considerable de combustible y además se pueden aparcar en cualquier parking, ya que la altura no es un problema.

También para los amantes de 4X4 existen caravanas todo terreno y claro su construcción tiene que ser mucho mas robusta, con lo que su peso se multiplica por diez, pero es el precio que hay que pagar por tener una caravana capaz de vadear ríos, subir por pendientes, entrar en cualquier tipo de terreno y todo ello sin quedar hecha añicos.

Ir de camping NO es “turismo de pobres”


Adiós al daiquiri y hola a la gaseosa. Ya no más interminables sesiones de fotografías con paisajes de aguas azules y playas paradisíacas en el Caribe. Ya no más cenas donde demostrar cómo se hace el sushi en Tokio. El spa deja paso a la siesta paellera. Frente al resort triunfan el camping y la caravana. ¡Y nosotros nos apuntamos! Olvídate de la imagen que se tiene sobre este tipo de turismo. Ir de camping no es “turismo de pobres”. Dormir a sólo 20 metros de la playa mientras escuchas las olas del mar, alejarse del bullicio de la ciudad y disfrutar de la familia sin horarios es todo un lujo.


Ir de camping no es sinónimo de incomodidades, de suciedad ni de cutrerío. Ir de camping es disfrutar del entorno, desconectar por completo y vivir una experiencia que, al menos, debes probar una vez en la vida. ¿Quieres saber por qué?


Vives de una manera diferente: pasar unas vacaciones en un camping es vivir unos días sin paredes. Y eso, eso no se paga con dinero. Los cuadros de la pared se cambian por árboles, y el despertador por el trinar de los pájaros. Disfrútalo, relájate y aprende a vivir de otra manera. Lo mejor que puede pasarte es que no tengas cobertura. Y sí, eso de vez en cuando, tampoco se paga con dinero.


Desconectas: tranquilo, podrás comprar el periódico cada mañana para saber cómo va el mundo. Pero olvídate de correos, WhatsApp y rutina. Ir de camping es precisamente eso, es disfrutar sin pensar en nada más. Es maravillarse del entorno y no mirar el reloj.


 ¡Y esto cada vez más es un lujo!


Los niños disfrutan: los más pequeños no van a dejar de sonreír. Tendrán actividades durante el día, juegos, deportes y un montón de niños más para compartir la experiencia. Alejados de la ciudad, disfrutarán como lo que son de la vida en plena naturaleza en la que nada es como en la bulliciosa ciudad.

Se convive más: es una ocasión genial para pasar tiempo con la familia y para además incrementar el círculo de amigos. Una de las principales razones por las que nos gusta el camping es por su ambiente familiar, por lo agradable que es la gente. Allí las malas caras no existen. Conocerás y hablarás con un montón de gente, con la que convivirás durante todo el día, y que podrán convertirse en amigos.

 

Aprendes a vivir con lo mínimo: tienda, nevera, unas linternas, cocina, una mesa y unas sillas… poco más hace falta en tu maleta. Ni cafetera de cápsulas, ni bañera hidromasaje, ni portátil última generación. Te darás cuenta de que lo importante no es lo que tienes, sino a quien tienes.

Ir de camping puede ayudar con tus problemas de sueño


Parece que lo uno no tiene que ver con lo otro, pero esa es la recomendación de un grupo de investigadores estadounidenses que concluyó que estar expuestos a los ciclos naturales del día y la noche puede reajustar nuestro ritmo circadiano y, en consecuencia, mejorar nuestro patrón de sueño.

    ¿Cuántas horas al día deben dormir los niños y los adolescentes?

Algunas mejorías, según los autores del estudio publicado en la revista Current Biology, son apreciables incluso después de solo un camping de fin de semana.

En sus experimentos, la gente se dormía unas dos horas antes de lo habitual cuando estaba en medio de la montaña y sin acceso a sus dispositivos electrónicos.

Todos tenemos un ritmo circadiano interno que anticipa cuándo son las horas del día y de la noche para coordinar el funcionamiento diario de nuestro cuerpo.

Ese ritmo afecta a nuestro nivel de alerta, nuestro estado de humor, nuestra fuerza física y nuestra necesidad de dormir, dentro de un ciclo de 24 horas.

La luz natural ayuda a que ese reloj interno se mantenga en hora.

Pero la vida moderna, repleta de luz artificial, alarmas y omnipresentes móviles ha alterado nuestros patrones de sueño.


"Nos estamos levantando a una hora en la que nuestro reloj circadiano nos dice que deberíamos seguir durmiendo", le dijo a la BBC el autor del estudio, el doctor Kenneth Wright, de la universidad de Colorado Boulder.

Este desajuste entre nuestros hábitos, nuestro reloj circadiano y la luz natural tiene consecuencias para la salud: varios estudios lo han vinculado a trastornos del estado de humor, diabetes del tipo 2 y obesidad.


Además, quizás a un nivel más simple, hace que nos sintamos atontados y adormilados cuando tratamos de levantarnos por la mañana. 


El doctor Wright organizó una serie de expediciones de camping de distinta duración y con pequeños grupos de voluntarios.


Durante la acampada se midieron los distintos niveles de luz y se tomaron análisis de sangre para examinar la presencia de melatonina, la hormona del sueño.

Durante una semana de camping, incluso en invierno, en la época más oscura del año, las personas estaban expuestas a 13 veces más cantidad de luz natural que el grupo de control que se quedaba en casa.


Sus niveles de melatonina también empezaban a aumentar dos horas y media antes. Como consecuencia, quienes estaban de campamento empezaban a dormir y a despertarse en sintonía con sus relojes internos.

 
Pero según las observaciones de Wright una vez empacada la tienda de campaña los relojes biológicos de los participantes volvían a su viejo ritmo.

Según el investigador, para poder beneficiarse a medio plazo del reajuste del campamento la gente debería tratar de aumentar la exposición a la luz natural durante el día, por ejemplo, saliendo a caminar antes de ir al trabajo, sentándose junto a una ventana o aumentando la luz natural en una habitación.

Igual de importante sería, según el investigador, reducir la luz artificial por la noche, bajando por ejemplo la intensidad de la iluminación.

El ‘camping’ para los que odian acampar.

 

GlampingHub se convierte en una de las mayores plataformas para contratar una plaza en tiendas de campaña de lujo.

 

Universidad de San Francisco. Finales de 2009. Clase de innovación y mercados. En medio de un apasionante coloquio entre alumnos, una chica habla del glamping. “¿Glam… qué?”, pensó David Troya, un español compañero suyo. El concepto le causó tanto impacto que no tardó en teclearlo en Google. Para su sorpresa, apenas había entradas relacionadas con aquel concepto.

 

Así, casi por casualidad, se fraguó uno de los éxitos empresariales más sofisticados del sector turístico español: Glam­pingHub. Algo así como el Booking de los campings de lujo. Porque más o menos esa es la traducción de glamping, una de esas palabras formadas por la unión de dos conceptos que tanto gusta a los americanos. En este caso, glamour y camping.

 

Hoy, GlampingHub es la plataforma líder en el mundo para aquellos que quieren contratar unas vacaciones pernoctando en un árbol, una tienda safari al más puro estilo Lawrence de Arabia, un iglú o una cueva, entre otras muchas singulares moradas. Tiene una plantilla de 70 empleados y, en 2016, gestionaron 70.000 alojamientos en 90 países diferentes.

 

Casi parece increíble que todo partiera de un blog. Porque eso es lo que hizo Troya nada más escuchar la palabra por primera vez. Llamó a su amigo Rubén Martínez (que a pesar de su nombre y apellido es estadounidense) y pusieron en marcha GlampingHub.com, el primer blog especializado en glamping.

 

Google no tardó en premiarlos con el primer puesto en las búsquedas. Las llamadas de medios de comunicación estado­unidenses y establecimientos interesados en ser mencionados no tardaron en aparecer y, con ellos, incipientes ingresos publicitarios.

 

Un pasatiempo

 

Durante los primeros años, GlampingHub fue poco más que un hobby. David Troya volvió a su Sevilla natal y, junto a un antiguo compañero de estudios y trabajo, Talal Benjelloun, pusieron en marcha su proyecto de juventud: una agencia de viajes. “Tras un par de años de actividad, detectamos que el blog de glamping tenía más actividad y un futuro más prometedor que la agencia tradicional”, explica Talal Benjelloun.

 

Este marroquí, formado en la Universidad de Sevilla, había hecho carrera en el mundo de las grandes cadenas hoteleras españolas y además contaba con amplios conocimientos en el mundo de las plataformas de gestión hotelera. En 2013, el blog evolucionó a la actual plataforma transaccional. Los propietarios de los alojamientos ceden un 4% de sus ingresos y la comisión del gasto de los usuarios es del 6%. En total, GlamplingHub se lleva alrededor de un 10% de cada transacción que se cruza en su web. Así, en el último ejercicio, su facturación llegó a los 2,1 millones de euros, que esperan duplicar en 2017.

 

Lo que ahora parece un negocio redondo no lo era tanto en plena crisis, cuando lanzaron la compañía. Atisbar que el parón del turismo mundial se iba a transformar en un nuevo perfil de cliente que en lugar de buscar paradisíacos resorts quisiera dormir en árboles parecía una locura. “Por sorprendente que parezca, la demanda de este tipo de alojamiento no para de incrementarse. La gente busca más las experiencias que el lujo, y esta modalidad de camping, con todas la comodidades en plena naturaleza, combina ambas mejor que ningún otro turismo”, asegura Sergio Chocarro, gerente de la Federación Española de Empresarios de Camping.

 

Los primeros en creer en ellos fueron los chilenos. “En un evento para emprendedores nos seleccionaron y nos dieron 40.000 dólares para desarrollar el negocio. Había que hacerlo desde allí, así que los primeros seis meses desarrollamos el negocio desde aquel país”, recuerda Talal. Pero ni Chile ni el San Francisco original del blog iban a ser la sede definitiva de GlampingHub.

 

Ese honor quedó para Sevilla. La ciudad en la que sus tres socios (David, Rubén y Talal) habían compartido juventud, pupitres y trabajo. “Aquí, hay mucho talento tecnológico. Muchos nativos de habla inglesa que han elegido esta ciudad por su calidad de vida y con los que trabajamos para crear contenido. Además, los costes laborales, inmobiliarios son mucho más bajos que en California, donde no hubiéramos podido sobrevivir”, asegura Benjelloun.

 

La compañía ha ido creciendo casi al mismo tiempo que el concepto de vacaciones que venden. “Cuando comenzamos, apenas nadie hablaba de Glamping. Sí había gente interesada en dormir en un árbol, en una cueva o un iglú, pero casi nadie lo llamaba Glamping”, explica Benjelloun.

 

Gran parte de ese éxito se debe, según reconocen sus socios fundadores, a un fichaje estrella: Karina Nicolau. “Fue la primera mujer que contratamos y ella ha sido clave para hacer algo muy sutil y muy difícil de explicar: darle a nuestros contenidos la voz adecuada para contactar con quienes ahora son nuestros principales clientes”, comenta el directivo.

 

Última palabra

 

Y es que la gran mayoría de los actuales clientes de GlampingHub son mujeres. Según han testado sus dueños, ellas son las que toman la última decisión para confirmar si esos alojamientos tienen el nivel de calidad necesario para la experiencia que buscan para ellas, sus parejas o familias.

 

Estadounidenses, canadienses y australianas son las principales culpables del liderazgo mundial de la compañía. Para crecer, los socios sevillanos tienen algo más que un reto. “Queremos conquistar más países, pero primero tenemos que ampliar la oferta de lugares en los que alojarse. En la actualidad, la demanda ya está muy por encima de la oferta en nuestra web”, asegura Benjelloun.

 

Para lograrlo han conseguido el impulso de algunos de los principales empresarios del sector vacacional online, como son los fundadores de Trivago o Last Minute, entre otros, que han apostado por ellos en la última ronda de captación de capital que culminaron hace unos meses y con la que levantaron dos millones de euros.

 

 

 

El Grupo Campista Som Diferents, nació un 13 de mayo de 2012, en el Camping Bonterra Park de Benicasim (Castellón), y el mismo esta compuesto en su mayoría por familias de la Comunidad Valenciana, aunque también tenemos familias de diversos puntos de la geografía española.

 

 

 

 

 

 

 

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